Consejos...
Trátame un poco mal, te aconsejo, que mi felicidad, aunque no depende de ello, necesita de la imperfección, de la falta de realismo para que no deje de poner atención, de amarte y odiarte para recordarme que puedo hacer ambas, que puedes provocarlas…
Tócame cómo a una nube pasajera, con sutileza, pero atravesándome, delicadamente pero que me remueva…
Ámame recordándome que dependiendo mis actos puedes llegar a odiarme.
Rózame con dulzura, pero no lo pienses cuando desees faltarme al respeto, cuando estés afuera y quieras entrar…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario